Una quebrada única, con vegetación y fauna autóctonas, donde el sonido del río Mendoza acompaña el apacible transcurrir de las horas.
Un sitio de una belleza inigualable donde la montaña delimita el paisaje, y las nieves eternas resaltan la magia del sol.
Un lugar especial para que disfrutes tu descanso en armonía con la naturaleza...
O para que vivas increíbles aventuras.